Ubicada un poco antes de Luz de los Jedi y Una prueba de valor, En la oscuridad comienza en los días previos al Gran Desastre donde la República Galáctica está en paz sin la amenaza de un horror que sacudirá su calma ni el surgimiento de un ejército de saqueadores metidos a terroristas, de hecho, aunque poco a poco va alcanzando a las otras novelas nunca llega realmente a meterse en el meollo de la situación galáctica… Pero nos estamos adelantando.

En la oscuridad tiene dos sets de protagonistas: el Padawan Reath Silas, el Maestro Cohmac Vitus, la Maestra Orla Jareni y el Caballero Jedi Dez Rydan, por un lado y Leox Gyasi, Affie Hollow y Geode (el mejor personaje de la novela) por el otro. Sus caminos se encontrarán cuando los segundos son contratados por los primeros para llevarlos hasta el Faro Starlight, pero su viaje se verá truncado cuando el Gran Desastre se desata y son expulsados del hiperespacio, junto a otras naves y terminan en una misteriosa estación espacial donde se las verán con sus oscuros secretos.

Una novela a fuego lento… demasiado lento

La autora, Claudia Gray, nos ha acostumbrado a un nivel de calidad tremendo en sus obras de la saga siendo Estrellas perdidas o Leia, princesa de Alderaany al mismo tiempo a un ritmo más que correcto que te mantiene leyendo horas sin darte cuenta. Pero En la oscuridad es donde ha pinchado. Aquí la novela te mantiene atento apenas las primeras cincuenta páginas, lo que tardas en darte cuenta de que realmente no pasa nada y solo estás dando rodeos. Porque sí, la novela tarda algo más de doscientas páginas en presentarte los villanos de la novela y ese conflicto que llevan media novela dejándote caer, pero que si llevas al día el cómic The High Republic ya vas viendo por dónde van los tiros.

Y es que En la oscuridad es una novela de esas que te das cuenta de que es demasiado larga para su propio bien. A este problema de ritmo se suma una suerte de capítulos flashback sobre Orla Jareni y Cohmac Vitus en su época de Padawan y cómo resolvieron un conflicto con rehenes. Esta historia, aunque pueda tener paralelismos y lecciones aplicables, a la hora de la verdad funcionaría mejor como una historia corta complementaria más que como parte integrada en la novela. De hecho, llega cierto punto donde llega a resultar exasperante pues estamos hablando de una treinta y dos páginas que no avanzan en nada la trama de la novela y afectan mucho a su ritmo.

Los nuevos personajes

Este es uno de los puntos más fuertes de Claudia Gray en el cual aquí no defrauda: es una maestra creando personajes. Así tenemos a Reath Silas, un Padawan atípico que, en lugar de buscar aventuras como el resto, él solo quiere estar tranquilito en la Biblioteca Jedi con sus libros y sus historias. Todo lo contrario, es Dez Rydan, antiguo Padawan de la Maestra de Reath, lo que quiere es acción. Y luego tenemos a los Maestros Orla Jareni y Cohmac Vitus que forman un tándem tan en sintonía que no necesitan hablar para comunicarse entre ellos. Sus personalidad son muy distintas y mientras Orla es muy recta y pegada a la luz, Cohmac siempre parece estar caminando al filo del Lado Oscuro y cuestionando los caminos de la Orden Jedi.

En el otro lado, tenemos a la tripulación de la Vessel donde Leox Gyasi, Affie Hollow y el siempre concentrado Geode trabajan para la misma organización a la que pertenecía la nave que inició el Gran Desastre. Leox es el clásico personaje como Han Solo o Lando Calrissian: carismático, mordaz y, en cierta manera, guapete y despreocupado. Pero mientras esos dos ejemplos son personajes mujeriegos, Leox no. Gyasi es presentado como un personaje asexual que siente atracción romántica y, aunque ha tenido relaciones sexuales en el pasado, no le ve ni el interés y suena más a «por probar». Affie es la que más frío me dejó de la tripulación, pero que seguramente en el futuro me genere mucho más interés.

Y luego tenemos a Geode, el MVP de la novela. Geode es… una roca… viva. Sí, una movida. Al principio piensas: «cómo que una roca es el navegante», pero Claudia Gray es tan buena en lo que hace que consigue darle una personalidad y una voz (pero no habla) a una roca sintiente. Hay conversaciones, escenas en que nadie sabe dónde está Geode e incluso otras en la que es el héroe. Una gozada, no estoy bromeando ni un ápice. Me ha parecido el concepto más interesante y divertido de la novela.

Conclusión

En la oscuridad no es una mala novela, para nada, pero dista mucho de estar al nivel de las otra de la autora. Su gran error es la longitud (seguramente más por culpa de la editorial que de la autora) que lastra el ritmo y te tiene arrastrándote para no perder el interés. Para colmo, cuando finalmente vemos a los villanos, su participación en la novela se queda en algo anecdótico y un potencial desperdiciado.

Es cierto, que expande un poco el estado de estos Jedi en la Fuerza y los acerca más al concepto de «magos del espacio» y los conecta con la Rey de El ascenso de Skywalker, pero al ser esto algo tan poco desarrollado, se queda más en una suerte de curiosidad que en algo tangible en la novela.

Es interesante para conocer a unos personajes que serán mucho más desarrollados en el futuro, pero no creo que sea necesario pasar por la novela para saber más sobre la Alta República. Una pena.

2/5

Un aprobado en representación ace, pero un enorme suspenso en ritmo.