Ahsoka Tano, la que fuera Padawan de Anakin Skywalker, planeaba pasar el resto de sus días sirviendo a la Orden Jedi. Pero después de una descorazonadora traición, dejó la Orden para forjar su propio camino. Aunque Anakin y los demás Jedi seguirán ahí para ella, siempre que los necesite, o la necesiten a ella.

Entonces el Emperador tomó el control de la galaxia y los Jedi fueron cruelmente asesinados. Ahora Ahsoka está verdaderamente sola, dudando si será capaz de formar parte de algo mayor otra vez. Ahsoka se refugia en un remoto planeta granjero, donde conoce a Kaeden y comienza a labrarse una vida sencilla por sí misma. Pero Ahsoka no puede escapar de su pasado, o del alcance del Imperio. Cuando las fuerzas imperiales ocupan el planeta, se ve obligada a decidir si involucrarse, aunque eso suponga revelar su identidad.

Sus acciones tendrán devastadoras consecuencias en aquellos que la rodean… Y la llevarán hacia una nueva esperanza para la galaxia.

Mandalore ardió. No toda, por supuesto, pero suficiente como para que el humo llenase el ambiente alrededor de ella. Ahsoka Tano lo respiró. Sabía lo que tenía que hacer, pero no estaba segura de que fuera a funcionar. Peor, no sabía por cuánto tiempo funcionaría si acaso lo hacía. Pero ya no le quedaban opciones. Allí estaba ella con un ejército y una misión, como lo habría estado cuando era la Padawan de Anakin Skywalker. Seguramente le habría ido mejor si él hubiera estado allí con ella.

Ahsoka es el siguiente capítulo en la historia de uno de los personajes más queridos por los fans acérrimos de la saga y uno de los pilares del «Filoniverse» (los proyectos en los que Dave Filoni está involucrado siempre tienen dos hilos comunes: Ahsoka y el sable oscuro de Mandalore). Cuando salió la novela, allá por 2017, la última vez que vimos a Ahsoka antes de Star Wars: Rebels fue cuando abandonó la Orden Jedi, como bien apunta la sinopsis. Por esto la novela se divide en dos partes: el presente (un año después de la instauración del Imperio Galáctico) y el pasado, donde vemos los últimos días de la República durante el Batalla de Mandalore. Esta última parte ha sufrido un retcon con la última temporada de Star Wars: The Clone Wars donde se trata exactamente ese arco y lo audiovisual tiene prioridad canónica frente a los libros y guías. Aunque las diferencias son mínimas, alguna hay.

Entre esas páginas del pasado se entrelazan un pasaje sobre Obi-Wan en Tatooine meditando sobre lo ocurrido en La venganza de los Sith, aka, la traición del Ejército Clon, la muerte de Padmé y Anakin, el nacimiento de los gemelos, el exilio de Yoda, la derrota… En su meditación, mientras vigila la granja de los Lars, busca su maestro Qui-Gon Jinn en la Fuerza.

También tenemos otro pasaje que alude a cuando el Imperio toma Illum, una de las fuentes de Cristales Kyber de la galaxia, que, como sabemos por Jedi: Fallen Order, será la futura Base Starkiller de El despertar de la Fuerza

En los demás veremos los pensamientos de Anakin cuando conoce a Ahsoka, cómo esta llega a Raada o cómo el Gran Inquisidor descubre que existen más supervivientes de la Purga Jedi.

Regresamos al presente, Ahsoka ahora se llama Ahsla (el cuál era su nombre en el concept art del personaje para The Clone Wars) y se esconde en Thabeska, un planeta del Borde Exterior donde el Imperio todavía no ha hecho acto de presencia, pero durante el primer Día del Imperio, que conmemora el golpe de Estado y la caída de la Antigua República, los imperiales comienzan a censar a toda la población y, de nuevo, se ve obligada a huir.

Ahora en Raada, rápidamente encuentra la forma de ganarse la vida como mecánica mientras hace amistades con la gente de la zona. Pero, de nuevo, los imperiales toman Raada y comienzan a explotar a su población con turnos más largos. En medio de este caos, aparece la figura del Sexto Hermano, un inquisidor que envía el Imperio por la galaxia para cazar Jedi y abducir niños sensibles a la Fuerza. Que llega hasta Hedala Fardi, quien fuera la sobrina de la primera familia que la acogió sin conocerla de nada en Thabeska.

En Ahsoka no encontraremos una novela de enorme profundidad y lecturas como pueda ser Star Wars: Dark disciple, pero sí las bases a cosas que veremos en el futuro en otros medios como Star Wars: Rebels como son las espadas blancas que usará Ahsoka en el futuro, pues aquí veremos cómo obtiene los dos cristales blancos en el proceso reverso del «sangrado» Sith que usó Darth Vader para obtener su espada roja.

En cambio, estamos ante una historia sencilla que nos muestra cómo era la vida de los Jedi tras la Orden 66 y lo rápido que escaló todo tras el Golpe de Estado de Palpatine.

E. K. Jonhston ha sabido trasladar al personaje de la pantalla al papel de forma completamente orgánica y sin que haya disonancia entre ambas versiones del personaje.