Saber por Daisy

Creo que el título lo dice todo. Sí, habéis adivinado, voy a hablar sobre el equipamiento que suelen llevar. Esto, como es habitual, es más notable en los medios con imágenes como los cómics, juegos y películas/series, pero en alguna que otra novela también se puede encontrar patinazos en este tema.

La mujer que encabeza la entrada es Saber de la serie de mangas Fate de Type-Moon (no es su nombre real, pero eso es tema de otra entrada y spoiler, por otra parte). Su armadura es exactamente la que necesita, ni más ni menos. Bajo el faldón lleva pantalones y unas grebas de metal que protegen desde las rodillas hasta los pies. Además, aunque no se aprecia, la cubre una armadura mágica y su espada es invisible, razón por la cual sus rivales tienden a guardar las distancias hasta conocer el rango de esta. Todo junto resulta en una enorme protección que le permite prescindir de todo el metal posible, pero sin descuidar el torso, los brazos y las piernas. ¿No resulta lógico?

En la entrada anterior usé de ejemplo a Brienne de Canción de hielo y fuego para mostrar que los personajes femeninos pueden y deben cubrir un amplio abanico de apariencias. Pues vuelvo de nuevo a ella, pero esta vez por otro rasgo del personaje: su complexión. Brienne es una mujer altísima y robusta, en el sentido de fuerte. Ella porta una armadura completa, aunque no recuerdo si lleva siempre el casco (en Juego de Tronos no, pero en fin, es Juego de Tronos con todo lo malo que eso conlleva), pero sí queda claro que en cuestiones de fuerza física la diferencia entre ella y Jamie Lannister, por ejemplo, es inexistente o en todo caso se inclina a su favor. ¿Y por qué es esto? Pues porque las armaduras no pesaban diez kilos, sino que su peso rondaba los treinta kilos, quizá más debido a las medidas de Brienne. A esto hemos de sumarle los dos kilos de media de la espada. ¿Qué nos dice esto? Pues que las mujeres que llevan armadura difícilmente iban a poseer un físico delicado. No, con toda seguridad debían de estar musculadas en mayor o menor medida, así como lo estaban los soldados, que sí, que luego hay de todo, pero la base es la que es.
Ahora entremos en materia:

La apuñalable sexualización de las armaduras:

No puedo evitar acordarme de esta maravillosa entrada de Rocío Vega sobre este aspecto concreto. Ya lo señalé en la entrada anterior, pero lo vuelvo a recordar: todo lo concerniente a los personajes femeninos es muy probable que esté sexualizado. Y, por supuesto, las armaduras no iban a ser menos. Se sacrifica la eficiencia de una armadura y se la despoja de casi toda su utilidad sólo para que el público masculino, al que obviamente va dirigido, pueda fantasear. Es lo mismo que comenté anteriormente sobre el dimorfismo sexual en las razas de fantasía. Sobre este tema el manga Fairy Tail de Hiro Mashima sabe un rato. Obviando al personaje de Lucy, que en fin, ya para otra entrada, tenemos a Erza Scarlet, una maga muy poderosa cuya magia llamada Re-equip, le permite cambiar de armas y armaduras en función del enemigo al que se enfrente, además, estas le proporcionan resistencias elementales o capacidades aumentadas. Suena genial, ¿verdad?:

Como veis, todo lo prometido se desvanece en pos de un personaje femenino embutido en una armadura que pone por delante que se vea como un objeto sexual, una fantasía, que su propia seguridad. Que sí, que Erza es lo suficientemente poderosa como para evitar que la rocen si quiera, pero ¿acaso esa es razón para una armadura tan poco práctica? La tónica general de sus armaduras es esta. Cuando no poseen escote, poseen los muslos al aire perfilando «las puertas del infierno» como dijo Patrick Rothfuss en El nombre del viento o la espalda y costados al descubierto. Creo que la única armadura que yo salvaría de la quema es esta:

En este caso, sacrifica toda clase de poder defensivo y no-apuñalabilidad a favor de la velocidad y la agilidad. El vendaje no me convence por razones de salud, pero en términos generales cumple con su cometido. Esta es quizá la única armadura que no se me antoja sexualizada.

¿Qué sacamos en claro? Que primero son reclamos, productos, y después mujeres. Esta clase de representación las despoja por completo de todo poder o intimidación que puedan ejercer sobre el rival.

Las pechi-armaduras:

Quizá con esto le descubra algo nuevo a según qué sectores: las armaduras no tenían tetas. Ya es hora de desterrar la idea del Boob plate, porque no, no necesita una forma especial, menos aún cuando bajo la armadura podíamos encontrar un gambesón, una cota de malla o alguna pieza más de tela. Para cuando ella se ajuste la coraza, no se va a notar el pecho por mucho que tenga. Obviemos la impracticidad a nivel del combate como a nivel de fabricación. Así que menos esto:

Y más esto.

Ash recortando en silueeeeta.

Porque Ash (de Ash, la historia secreta de Mary Gentle) no parece tener ningún problema con su armadura, ¿no debería ser ella la que elija qué vestir y no el público objetivo?
¿Y si no buscas una armadura completa? Pues la leoncilla de Cintra tiene la respuesta:

Cirilla de Cintra

No me digáis que no luce genial. Cumple con su función y mola todo.

Más tela para ellos y menos tela para ellas:

Creo que había un anuncio de Durex con un eslogan parecido. En fin. En juegos de estética medieval es habitual encontrar cosas como esta que detesté de TERA Online:

Encuentra las diferencias.

Como ocurría con las razas de Perfect World Online, parece que ser que encontramos dimorfismo sexual en cuanto a las armaduras. Además, aunque no se ve muy bien en la imagen, ella lleva tacones porque antes muerta que sencilla que diría María Isabel (lo siento, Rocío, no he podido evitarlo).
Esto es algo que amé y sigo amando de Star Wars: The old Republic Online. Aunque hay armaduras que difieren, esto suele traducirse en que ellas lleven el vientre al aire en algunas armaduras de tela, algo muy Sith, por otra parte. Pocos materiales pueden protegerte de un sable de luz o de un bláster. Eso sí, la tónica general es esta:

Prácticamente iguales. Luego encontramos casos tan curiosos como este:

Aun con todo, ¿cuál he visto más mientras jugaba?

Exactamente iguales para uno que para el otro. Al menos resulta igual de horrible para ambos.

Y cuando no llevan armadura…

No todo son las armaduras. El cómic está repleto de personajes femeninos con trajes ceñidos (sí, concedo que en esto es más o menos igualitario), pero cuando se trata de los diseños, la cosa cambia. Tenemos personajes como Poison Ivy, que es una bomba sexual ecologista o Psylocke, que va luciendo muslos en un traje exageradamente ceñido.

Psylocke.

Tan ceñido que Olivia Munn, la actriz que le da vida en X-men: Apocalipsis, dijo que le parecía «muy sexual» y que había necesitado ayuda para entrar en él . En no pocos casos encontramos que se usan las ropas de los personajes femeninos para realzar tres partes específicas de su anatomía: pecho, trasero y piernas (muslos sobre todo por obvias razones). Y, además, nunca posee ninguna clase de justificación lógica y no, no es más cómodo para el combate. Tampoco es una excusa decir que respira por la piel, Kojima, que nos conocemos. Kojima en su día se enorgulleció de ello diciendo en Twitter a los críticos con Quiet que se sentirían avergonzados cuando supieran cuál era la razón de ello. Creo recordar que el personaje The End de MGS3 posee una capacidad fotosintética y va ataviado con un uniforme de camuflaje, pero claro, ¿quién quiere ver a un anciano semidesnudo?

En fin. Este tema da para mucho más, muchísimo más (y por ello volveré al tema en otra entrada). Pero como conclusión diré que nos han enseñado a cuantificar el valor de una mujer en base a su físico y por esta razón se nos muestra primero su físico y por último, y si acaso, su personalidad. Cuando se sexualiza a una mujer, se la despoja de todo rasgo humano y pasa a ser un objeto con el que no se empatiza. 

¿Qué ejemplos buenos podéis decirme?