Parabellum, detective paranormal:

Se investigan poltergeists, criaturas mitológicas, conjuros celtas y pactos con el diablo.
Espionaje astral, herencias de casas encantadas.
Especialidad en seguimiento de amantes vampiro y orcos morosos.
Neutralizamos dragones de tamaño medio.
Resolvemos tu propio asesinato.
Licencia de armas para balas de plata.

Barcelona y alrededores. Se habla inglés y élfico.
Abstenerse bromistas y demonios del caos.

«Tienes el cadáver de un dios en el maletero».
Leí por tercera vez el mensaje. Era un mensaje claro y directo, escrito a bolígrafo en mi brazo izquierdo. Era mi letra, apresurada y temblorosa, pero a fin de cuentas mi letra, no había duda. También era mi brazo, de eso había todavía menos duda.  Pero, a pesar de todo, no me resultaba en absoluto familiar.

Así comienza El dios asesinado en el servicio de caballeros, de la forma más confusa posible, pero, aunque al principio resulta entraño, a medida que avanza ese primer capítulos vamos recabando más piezas del puzle. Al estar escrito en primera persona, sólo sabemos lo mismo que Verónica, nuestra protagonista. Este tipo de narrador le va perfecto porque va en línea con las series y películas de detectives noir que narran ellos mismos lo que sucede, incluso la propia Verónica hace alusión a ello en algún punto, así como a los clichés propios de su profesión.

El argumento es sencillo: alguien ha matado a un dios en el servicio de caballeros de un pub sobrenatural de Barcelona y a Verónica le han pagado para que se deshaga de él. Con este hilo principal se mezclan un par de casos más para nuestra intrépida detective que nos permite hacernos una idea cómo es la «Barcelona oculta», la cual Morán apuntala mucho más de lo que esperaba al mostrarnos cómo se han integrado las distintas mitologías en nuestra sociedad moderna, sin despreciar ninguna. Así podemos ver un local regentado por un leprechaun, perdón, clurichaun; también una gorgona en una gran cementera o un vampiro forense, entre otros.

El dios asesinado en el servicio de caballeros aprovecha toda su extensión para perfilar su mundo y trama, apenas tiene alguna página que puedas considerar paja, sino que en general todo lo que lees tiene algún valor en algún momento, aunque ese pay-off no se vea hasta el final. Es decir, la planificación de cada escena y cada detalle me parece de las más meticulosas que he leído en un tiempo. La acción es ágil y muy visual, pero sin llegar a recargar la narración con excesivas descripciones, sólo las justas para pintar el tablero de juego.

Si pasamos a los personajes, la primera que nos salta es, obviamente, Verónica Guerra, nuestra Parabellum. Por alguna razón esperaba un personaje casi infalible e intocable, siempre suelo esperar eso de esta clase de historias, pero en su lugar Verónica es un personaje completo y muy humano. Me sorprendió ver que cuando mete la pata lo hace a lo grande. Parabellum como detective no es infalible y en alguna ocasión, aun teniendo los mismos datos que ella, he llegado antes a la misma conclusión. Esto suele ocurrir porque por un lado está bien preparado y porque Verónica tiende a obsesionarse con lo primero que averigua en lugar de abrirse a más posibilidades, se obceca. Me gusta muchísimo que sea falible.

El resto de los personajes tienen mucha menos profundidad, quizá a excepción de Arancha, la médium vasca que parece ser la única amistad real de la detective. Sus clientes, los mitos o su novio son piezas del engranaje, pero no tienen mucha más profundidad que la de servir a la historia, pero tampoco necesitan ser nada más pues funcionan perfectamente de esta manera.

El concepto de mito y de dios que nos plantea El dios asesinado en el servicio de caballeros recuerda un poco al concepto de estos en el manga Noragami donde estos funcionan de una forma casi idéntica. Aquí los dioses son seres muy humanos, pero con una soberbia y prepotencia digna de un dios, valga la redundancia. Son entidades llenas de contradicciones y surcadas de defectos, pero embutidas en un cuerpo inmortal.

El dios asesinado en el servicio de caballeros es una lectura muy agradable si se es fan de la fantasía, pero sobre todo de la fantasía urbana que es lo que encontraremos aquí. Sus personajes, su worldbuilding y su trama de intriga me han mantenido pegado a sus páginas durante los pocos días que me ha durado el libro.

¿Eres fan de la fantasía urbana y/o de las historias de detectives? Pues esta es tu novela.