El mes se acaba en nada y he querido escribir esta entrada para hablar un poco de mis conclusiones tras dedicar un mes entero a leer autoras. Antes de saltar a ellas, quiero listaros las obras y hablar un poco de sus autoras, porque creo importante saber algo más que su nombre.

Sin más dilación, empezamos:

Janine K. Spendlove:

Además de escritora, Janine K. Spendlove es marine de los Estados Unidos y pilota KC-130. Regresando al mundo literario, es conocida por su tetralogía fantástica War of the seasons, además de haber publicado varias historias cortas en antologías de ficción especulativa como Time traveled times o Athenas’s daugthers.
Por otra parte, es miembro de la asociación de Escritores de Fantasía y Ciencia Ficción de América (“Science Fiction and Fantasy Writers of America”) y co-fundadora de GeekGirlsRun, una comunidad para aquellos que buscan compartir experiencias y pasarlo bien en el mundo friki.

De Janine he leído la historia corta Inbrief publicada junto a la novela del canon de Star Wars Battlefront: Twinlight Company, donde encontramos el desenlace de la historia de Brand. No puedo contar más porque ni esto es una reseña ni quiero destripar la novela origen.
Podéis conocer más de la autora en su página web o en esta entrevista sobre la historia corta Inbrief:

Rocío Vega:

Nacida una noche de eclipse lunar, Rocío ha escrito novelas, novelettes y varios relatos.  Ha publicado en antologías de relatos como Cuando calienta el sol e Instinto animal, además de guionizar el cómic Chrysalis. También ha ganado dos veces el Concurso de Relato Histórico de la Universidad de Granada y el primer premio del Concurso de Relato Gabino Teira. Como guinda del pastel, Rocío es miembro de la tripulación de La nave invisible.

De ella he leído el primer volumen de Horizonte Rojo, una space opera cuya reseña no llegará al blog hasta el 9 de noviembre.
Podéis saber más de la autora en su blog personal o siguiéndola en Twitter.

Diana Wynne Jones:

Fue una prolífica escritora autora de El castillo ambulante y una larguísima lista de novelas que iban desde novelas de fantasía para niños y adultos hasta obras de no ficción.

La elegida fue El castillo ambulante para la lectura conjunta de La nave invisible, que ya reseñé a principios de semana y que podéis leer aquí. Sólo diré que me pareció mucho mejor que la película. He dicho.

Melissa Scott:

Melissa es autora de obras de fantasía y ciencia ficción y co-autora de la saga Astreiant junto a su pareja, la también escritora Lisa A. Barnett.
Sus obras son conocidas por el trato a sus personajes, donde es habitual encontrar personajes queer perfectamente integrados en la obra sin que su sexualidad o identidad de género sea el centro de la obra. Algunas de sus obras, como Shadow man, trata de forma explícita el problema de la identidad de género y la sexualidad. Además, ha escrito novelas sobre los universos de Star Trek y Stargate.
Por otra parte, ganó el premio Josh W. Campbell como Mejor Escritora de Ciencia Ficción en 1986 y varios premios literarios Lambda.

De momento sólo he podido leer la historia corta del canon de Star Wars Mercy mission, que continúa en cierta manera la historia de Gobernadora de Ryloth, Delian Mors, que fue el primer personaje abiertamente homosexual del canon. Además, también sirve de precuela para el personaje de Hera Syndulla, la capitana de la nave Fantasma que lucha contra el Imperio.

Delilah S. Dawson: 

Es escritora de fantasía oscura para adultos y adolescentes con sagas como Blud, ganadora del premio a la Novela Steampunk del Año otorgado por RT Book Reviews. También publicó la saga Geekerotica bajo el pseudónimo Ava Lovelace y Wake of Vultures en 2015 como Lila Bowen.

He podido disfrutar de la historia corta Scorched publicada por Titan magazines en el número 165 de la revista Star Wars Insider, cuya reseña publicaré el día 2 de noviembre.
Podéis saber más de la autora en su página web o en esta entrevista:

Claudia Gray:

Es una escritora de YA sobrenatural, sí, del que estáis pensado, conocida por su saga Evernight. También ha trabajado para el canon de Star Wars con Estrellas perdidas y Bloodline, siendo la primera YA y la segunda adulta, y es considera la mejor escritora del canon, ahí es nada.

Como podéis adivinar, ha sido Bloodline la elegida tras el buen sabor de boca que me dejó su otra novela del canon. Os traeré la reseña de esta novela el 16 de noviembre.

Ahora sí, vayamos a las conclusiones. Estas seis novelas tienen en común que las protagonizan mujeres y estas pertenecen a “minorías” poco o mal representadas en la ficción como norma general.
En mi experiencia como lector estoy harto de encontrarme autores que sexualizan o tratan como trozos de carne a sus personajes femeninos. Que sí, que hay autores que lo hacen bien como pueda ser George R. R. Martin, pero ¿es esa la norma? Lo habitual es que se las use como un recurso narrativo para perfilar a un personaje masculino, ya sea héroe o villano. Pueden aquejar de Síndrome Trinity, de Damisela en Apuros o bien de Mujer en la Nevera.
En cambio, lo que más suelo ver en las autoras que leo, sea o no porque tenga mucha suerte, son personajes femeninos carismáticos e importantes para la trama que son tratados de la misma forma que los masculinos, algo que no es habitual cuando un hombre escribe. Esto ocurre por la denominada Mirada Masculina que Frederika nos explica en esta entrada y que tiende a empapar muchas obras de ficción.

Cuando es un personaje el que desnuda a otro no tiene por qué haber especial problema, lo turbio viene cuando es el escritor el que lo hace. Estas seis autoras sólo te dan los datos que necesitas. Sabes de Sophie lo mismo que sabrías de Howl, ni más ni menos, ni pechos turgentes ni tonterías así. Además, Bloodline está protagonizada por una Leia Organa madura con sus cuarenta y seis años cumplidos. No se muestra como una mujer débil o “mayor”, sino como alguien sí, sabio, pero todavía en activo que no tiene mayor problema en patearse media galaxia para tratar de echar abajo a un cartel de droga o para desplumar a la gente jugando al sabacc. Leia es una veterana de guerra con un carácter fuerte y un hondo sentido del deber y del honor. Por esto, Claudia Gray no atiende a la edad que tiene salvo cuando son personajes más jóvenes como Greer o Casterfo quienes narran desde su punto de vista. No incide ni se deleita en su edad o su físico, sino en su personalidad, porque no aporta absolutamente nada a la trama.

¿Entonces los hombres y las mujeres escriben distinto? Sí, al menos en cuando a los personajes femeninos se refiere, pero no por haber nacido X o Y, sino por el contexto que han vivido y su propia visión del mundo. Como lector he podido ver que las autoras tienden a cuidar y respetar más a sus personajes. Pueden herirlos y hacerlos sufrir física o psicológicamente como Rocío Vega a Kerr o Claudia Gray a Ciena y a Greer, pero nunca las humillan o las privan de su poder en favor de un hombre. No, los límites están en ellas mismas, mientras Greer está limitada por lo que su enfermedad le permite hacer, a Kerr la condiciona su frágil posición de líder y su impulsividad, mientras que para Sophie es la maldición de la Bruja del Páramo. Pero en ningún caso se ven desprovistas del poder que poseían al ser presentadas.

No escriben mejor o peor, pero sí creo que lo hacen distinto por su propio contexto. Dicho esto, ¿creéis que me equivoco? Aquellos que habéis hecho #LeoAutorasOct, ¿tenéis alguna conclusión? Contadme en los comentarios.

PD: Varias voces proponen seguir con esta iniciativa, pero bajo el HT #LeoAutoras. Yo lo haré.