Cualquiera que sea escritor estará conmigo en que escoger la cubierta adecuada para tu obra es muy difícil. Si te autopublicas, es una labor que recae enteramente en ti. Si en cambio tienes el respaldo de una editorial es muy probable que ella sea quien escoja dicha cubierta, al margen de que puedas o no elegir entre X opciones.
Si hablamos de sinopsis, podemos vernos en la misma situación. No son pocas obras cuya sinopsis (que es a lo que el lector recurre para saber si una obra le interesa o no) enmascara aspectos de la obra que de otra manera habrían evitado que ciertos sectores pasaran de ellas. Un caso habitual que me he encontrado es la trama romántica. Hay obras de ficción que obvian ese componente de la trama haciendo que algunos lectores puedan sentirse engañados.
Las decisiones suelen ir enfocadas a un público objetivo y tienden a ir hacia las fórmulas que funcionan y repetirlas hasta la saciedad. Por esta razón las novelas de Juvenil Romántica tienden a llevar en portada a modelos como protagonistas. Pudiendo variar los tamaños, eso sí.
Dicho esto, esta entrada (como todas, vaya) no es un «debes hacer lo que yo digo», sino mi opinión sobre lo que creo que se tendría que hacer. El marketing es importante, más cuando muchas veces se deja al autor por libre responsabilizándose de su propia publicidad. Pero siento que en aras de esas ventas, no siempre se es honesto con tus lectores.
Aclarado esto, empecemos por las sinopsis:
Sinopsis:
Cuenta, pero no demasiado:
Las sinopsis deben de hacer un resumen del contenido del libro, pero hay que saber cuándo frenar. Si nos pasamos de vuelta podemos desvelar giros importantes para la trama y arrebatarla esa sorpresa al lector puede jugar en nuestra contra. Por otro lado, «contar de menos» puede hacer que no estemos diciendo nada que atraiga al lector.
Esto es algo que El nombre del viento de Patrick Rothfuss hace muy bien. En su sinopsis se nos dan unas pinceladas de la trama que vamos a encontrar, pero no entra en detalles sobre cómo se desarrollarán los hechos, porque lo importante es el camino.
Honestidad ante todo:
Como he dicho antes, hay novelas que esconden aspectos de la trama que son importantes. Si lanovela tiene pulpos biónicos que se alimentan de ardillas, no lo escondas. Uno debería estar orgulloso de todos y cada uno de los aspectos de la obra que publica. Tanto como escritor como editorial, porque muchas veces es culpa de la máquina del marketing.
El caso de Títeres de la magia de Iria G. Parente y Selene M. Pascual, es uno de aquellos que ocultan una parte fuerte de la novela. Sea trama romántica o sentimental, nada de eso de vislumbra a través de su sinopsis. En contraposición, Estrellas perdidas de Claudia Gray basa su sinopsis en que hay una relación romántica:
EL REINADO DEL IMPERIO GALÁCTICO ha alcanzado al Borde Exterior, donde el aristócrata Thane Kyrell y la campesina Ciena Ree están unidos por su amor a volar. Enrolarse en la Academia Imperial es un auténtico sueño hecho realidad para ambos. Pero para Thane el sueño se convierte en pesadilla cuando ve con sus propios ojos las horribles tácticas que el imperio emplea para mantener su reinado con puño de hierro.
 
Resentido y desilusionado, se une a la incipiente rebelión, colocando a Ciena en una situación insoportable, entre su lealtad al imperio y su amor por el hombre al que conoce desde niña.
 
En BANDOS OPUESTOS DE LA GUERRA, ¿estos amigos convertidos en enemigos encontrarán la manera de estar juntos o su deber los separará para siempre?
Como podéis ver no lo oculta, porque es parte de la historia, y una parte bien fuerte.
Escoge bien las palabras:
Desde la primera a la última, debe captar la atención del lector y no soltarla. Lo ideal es empezar con una frase que impacte al lector, algo tipo: «Todos han muerto». No tiene por qué ser esa frase, pero esta puede hacer que el lector siga leyendo para ver quiénes han muerto.
Si no contar demasiado era difícil, escoger las palabras correctas no se queda atrás. Necesitas atraer la atención de un lector al que no conocer y cuyos intereses te son ajenos. 
Horizonte rojo de Rocío Vega es un buen ejemplo. Cuando estamos acostumbrados a que se nos hable bien de los personajes, esta sinopsis nos suelta un: «Rea Kerr no es buena persona». ¿No os preguntaríais por qué?
Brevedad:
Resulta obvio que la sinopsis ha de ser todo lo breve que se pueda. Ha de ser directa y no andarse con rodeos que no llevan a ningún. Porque dar rodeos puede marear a un lector que tiene el libro en las manos, o en la pantalla. Si se marea lo soltará y si lo hace, bien puede que no quiera cuentas con nosotros en adelante. Además, dar rodeos da la sensación de que no vamos a ninguna parte y tratamos de rellenar hueco para que parezca que sí hay algo.
Ya dejo de hacer el idiota. Pero eso, id al grano siempre. 
Mi sinopsis:

No es perfecta y seguramente en el futuro la reformule, pero a día de hoy creo que cumple con su intención. Hablo de la sinopsis de La vigilia del Dragón que Mai Hyde y yo estamos escribiendo. Me costó sus buenas horas hacer que quedase como la podéis ver.
Cubiertas:
Cuando un autor se autopublica pueda pasar que esté en disposición de contratar a alguien para la realización de la cubierta o bien que tire de bancos de imágenes. Obvio los casos en los que se apropian de imágenes de terceros sin su consentimiento o son una suerte de collage de fotos de famosos (por suerte me he encontrado pocos de estos casos).
Por otro lado, las editoriales pueden o no cuidar los diseños de cubierta pudiendo ser desde fruto de bancos de imágenes y repetirse como es el caso de La elegida de la Muerte de Virginia Pérez de la Puente y Ella es tu destino de Megan Maxwell.
También puede ser que sea un calco completo como es el caso de El temor de un hombre sabio de Patrick Rothfuss cuya pose está calcada de una figura de Darth Maul de la saga Star Wars.
La magia de la exclusividad:
Lo ideal es que sean únicas. Esto es algo que los bancos de imágenes no ofrecen al ser accesibles a todo el mundo. Hacer el encargo de una cubierta cuesta dinero por eso de que a los artistas les guste tener techo y comida, pero seguramente no sea algo desorbitado y el mundo está lleno de opciones.
Un ejemplo son las obras autopublicadas de Virginia Pérez de la Puente cuyas cubiertas son únicas e irrepetibles, pues son «caseras». Me detendré en Entre las Dos Orillas porque me resultó preciosa cuando la vi y cuando supe que era poco más que una foto de un caballito de madera y una tela…
Debe ser representativa:
Aquí sí que seré tajante: la cubierta debe representar a esa obra; es decir, esa cubierta debe ser parte de la misma obra, y no algo accesorio. Esto puede lograrse representando una escena importante de la novela, como es la portada de Azul, el poder de un nombre de Begoña Pérez Ruiz.
Ahora, esto es un arma de doble filo. La representación de esa escena debe ser escogida de forma que no revele información que destripe alguna sorpresa al lector. Algo que ocurre en cierta manera con la portada de Danza de dragones de George R. R. Martin de la editorial Gigamesh. No hablo más, pero me entendéis.
También podemos emplear símbolos que representen el contenido de la obra, como hace Hijos del dios tuerto de Virginia Pérez de la Puente o Consecuencias de Chuck Wendig.
Esta opción es menos arriesgada, pero podría no comprenderse al no poseer contexto. Aun así, si la composición es llamativa, puede ser un defecto que se pase por alto.
La tercera opción son los personajes. Esto además cumple la función de darle al lector el aspecto de dichos personajes. Como he comentado, es algo habitual en algunos géneros y resulta la mejor opción cuando las otras dos fallan.
Cuidado con las rotulaciones:
En editoriales he tenido la suerte de no encontrármelas, pero sí en autopublicados cuyo nombre y título de la obra se difuminan en la cubierta. Es importante poner especial cuidado en la elección del color.
Mi cubierta:
Esta es la única portada que he hecho y la única obra de lo que escribo que la posee. No es una obra de arte, pero mis habilidades son limitadas y Wattpad te pide una cubierta, así que no quería poner cualquier cosa sacada de Google en un collage extraño.
En un futuro pensamos encargar la cubierta a alguien y tener una en condiciones.
Pues no hay mucho más que pueda decir. Mostraros sinopsis y portada propias es para que no penséis que me las doy de gurú, sino para que veáis que es algo que asusta más que otra cosa.
Eso sí, la clave para todo es revisar hasta la saciedad.