Si has entrado pensando en que te voy a decir cómo crear tu propio culto y ganar acólitos, siento haberte confundido, pero si lo que quieres es meterte en el worldbuilding, coge asiento.
Cuando empiezas a escribir fantasía, lo más probable es que quieras crear tu propio mundo y dotarlo de vida. Dibujar un mapa con sus montañas, sus ríos, mares, bosques… Esa es la parte fácil. Después vienen los nombres, que, quién más y quién menos, lo salva con bastante facilidad. ¿Pero con eso ya tienes un mundo creíble? Tienes un mundo sí, pero puedes sentir que le falta algo.
En esta serie de entradas voy a tratar de desgranas aspectos que creo que no pueden faltar en las obras del género fantástico. Antes de empezar he de mencionar a Alister Mairon por la en la entrada que se marcó sobre este tema en su blog. Vamos a tener muchísimos puntos comunes, seguro.
¿Preparados? Empecemos por lo básico:
¿Creen en los dioses?
Las seres humanos, y los elfos, enanos, dolmer, eldar… Todos creemos en algo, ya pueda ser divino o no. Es un poco como esa frase de: «no puedes escapar de la filosofía». Quizá eres agnóstico y sostienes una especie de limbo divino o eres ateo y niegas la existencia de dioses. Y, por supuesto, puedes ser creyente y creer en ellos.
Las tres posturas fundamentales frente a la religión son esas. Teniendo eso por base, has de decidir cuál de ellas sostendrán tus civilizaciones. En un continente grande es normal que aparezcan distintas religiones con sus matices propios. Podrían coexistir cultos ateos con creyentes y explorar sus riñas. O ser todos ateos y que su «fe» estuviera en la ciencia, por ejemplo.
¿Dioses solos o en familia?
O lo que es lo mismo: religiones monoteístas o politeístas. Aquí nos enfocamos en el rango creyente. Podemos tener un gran número de dioses elevado como en la antigua Grecia, en la cultura nórdica o en el antiguo Egipto. O bien que dediquen sus rezos a un solo oyente que poco más le resta que ser omnipotente.
La decisión es tuya, pero esto nos encadena con el siguiente punto:
¿De dónde vienen el/los dios/dioses?
A poco que uno sepa, ya sea por las películas, cómics o videojuegos, sabrá que los dioses como Odín o Thor habitan Asgard y que Atenea o Afrodita se relajan en el Olimpo. La cuestión es: ¿dónde habitan los tuyos? Puede ser un lugar abstracto como el Cielo y el Infierno, o más concreto y «tangible» como el mismo Asgard, un reino que forma parte de los Nueve Reinos de Yggdrasil, el árbol de la vida.
La cuestión aquí es que tus creyentes han de haber ideado el lugar en que encontrar a los dioses y, como es habitual, lo reflejaran en el arte o en la literatura. Si algo tienen en común muchas de las representaciones del Olimpo es que su arquitectura es muy semejante a la terrenal y sus atuendos tres cuartas de lo mismo, lo que nos lleva a:
¿Qué aspecto tienen?
Pueden ser algo parecido a humanos con cabeza de animal, como Horus de la cultura egipcia o directamente como animales inconcebibles como Quetzalcóatl, la «serpiente emplumada», de la cultura azteca.
En su representación también has de tener en cuenta sus personalidades. Odín es un dios sabio que atesora conocimientos que muchos querrían. Atenea es astuta y piadosa, mientras que el Dios cristiano es unas veces cruel y otras, bondadoso.
¿De dónde nacen?

Los dioses monoteístas tienden a ser eternos, es decir, siempre han estado ahí y siempre lo estarán. En cambio, los dioses politeístas suelen tener padres, aunque a veces sus nacimientos sean raros de narices, como Susanoo de la cultura japonesa, que nació precisamente de la nariz de Izanagi.

Dejando a un lado esos casos, los dioses suelen tener padres que son, o bien otros dioses, o bien algo superior como los titanes griegos o los gigantes nórdicos.
Aquí ya nos adentramos en lo grueso, pues saber de dónde vinieron tus dioses es algo clave para construir una religión sólida. Pueden ser incluso extraterrestres como los Annunaki de nuestros días –sé que su origen es sumerio–. Sí, esos de los que el bueno de Giorgio Tsoukalos nos habla en el Canal Historia con su peinado imposible, y que tantos memes ha inspirado.
¿Y si son ateos?
El ateísmo por definición niega la existencia de uno o más dioses.
¿Ya está, eso es todo?
No, hijo del verano, aún se le puede sacar chicha –lo sé, hablo solo como Ciencia de Sofá–. La no creencia en entes superiores puede tener su jugo. Podéis establecer cultos que giren en torno a conceptos como el dolor, la muerte o la vida, sin personificarlos. Puedes establecer una religión en torno a una serie de prácticas pacifistas cuya meta es la felicidad o que a través del dolor llegarán a una vida mejor.
En este tema tenemos un ejemplo en el mundo de Star Wars en el que tanto Jedi como Sith rinden culto a una fuerza mística denominada la Fuerza y que no tiene origen divino. Los Jedi cuentan que la Fuerza está en todos los seres vivos y que mantiene unida a la galaxia. No es una deidad, sino algo que los envuelve y a lo que rinden culto.
El conflicto

El primer dios comestible
En no pocas religiones aparecen variaciones, formas distintas de entender un mismo culto o un mismo dios. Así los antiguos romanos y griegos compartían deidades, aunque bajo nombres distintos, y los ortodoxos y protestantes comparten dios, pero difieren en el enfoque. Lo interesante es ver cómo conviven esas corrientes dentro del mismo mundo, continente o reino. ¿Batallan? ¿Se toleran?

Eso depende de ti. Igual unos piensan que el monstruo del espagueti volador está hecho a la carbonara y otros sostienen que no, que es a la boloñesa. Quizá protesten haciendo concursos de cocina para ganar el favor de su dios o se peleen lanzándose pasta a la cara. Yo qué sé, es tu decisión.

El culto
A los dioses se les reza en templos y a los conceptos ateos se les puede rendir culto a través de acciones.
En el caso teísta, ¿cómo son los templos? ¿Qué ritos siguen para honrar a su dios? En el anime Hai to Gensou no Grimgar, los Dread Knights sirven a los demonios, de los que obtienen su poder, y les rinden culto a través de la muerte de sus enemigos. En Canción de hielo y fuego tenemos los septos y los árboles corazón, lugares que se presuponen cercanos a los dioses.
En el caso ateísta, quizá sea algo más complicado. Supongamos que su creencia es en el Karma, la reencarnación en función de tus acciones en vida. ¿Cómo se mejora ese karma y cómo se empeora? Se le rendiría culto acercándose a lo que se supone deseable, en este caso sería la realización de buenas acciones en orden de conseguir una reencarnación mejor que en una rata de laboratorio una lombriz de pesca.
La idea aquí es que idees qué clase de acciones han de realizar para honrar a su creencia, sea de la naturaleza que sea.
¿Cuánto poder tocan?
Esto ya es más importante para tu mundo. No es ningún secreto que la religión cristiana ha estado a la cabeza o de la mano de grandes imperios durante siglos. Hoy día, en teoría, no es así. Pero en algunos países musulmanes aún conservan la unión de poderes teniendo al califa como jefe de gobierno y de culto.
La cercanía a los gobernantes puede ser en calidad de consejero tratando de guiar las acciones del mandatario de turno para beneficiar su culto. Esto puede desembocar en persecuciones a otros cultos, expulsiones, condenas, ejecuciones… Vamos, la historia del cristianismo en España con la Inquisición. Estas acciones pueden desembocar en retrasos en el avance científico, crisis económicas, etc.
No es necesario que haya dioses por medio. De nuevo, pongo como ejemplo una galaxia muy muy lejana. En Star Wars las dos corrientes principales son los Jedi y los Sith, aunque hay cultos menores con enfoques diferentes sobre la Fuerza, sostienen posturas enfrentadas. Mientras los Jedi entienden la Fuerza como algo bondadoso que deben proteger y mantener siempre en equilibrio; los Sith la conciben como un arma y abusan de ella. El choque entre ambas corrientes, ambiciones al margen, genera guerras que sacuden toda la galaxia y mueven gobiernos enteros en medio de estos enfrentamientos. Los Sith suelen ser tanto cabeza del gobierno como del culto al Lado Oscuro, mientras que los Jedi suelen dejar el gobierno a los ajenos a ellos y dedicarse únicamente al culto al Lado Luminoso. Siendo así, los Sith pueden actuar siempre que quieran y donde quieran, mientras que los Jedi están limitados por las decisiones que tome el gobierno, desoyendo el sufrimiento que los Sith originen.
¿Cómo son sus jerarquías?
Esto es aplicable tanto a teístas como ateístas, ya que es inevitable que en ambos casos sus sociedades estén jerarquizadas. Así que ¿cómo es la jerarquía? En la sociedad cristiana tenemos al Papa y debajo de él toda una suerte de cargos. Puedes usar este esquema jerárquico o diseñar uno distinto con más o menos cargos, con cargos equivalentes al cabeza del culto, etc.
Su impacto en la gente de a pie
Es interesante ver cómo esos cultos afectan a la gente llana. ¿Los atosigan a impuestos? ¿Les obligan so pena de muerte a seguir una serie de «indicaciones»? ¿Les ayudan a salir adelante en los momentos duros más allá del consuelo en la fe? ¿Se preocupan acaso por su bienestar? Si respondes a todas estas preguntas, y otras que se os puedan ocurrir, tendréis un mundo mucho más concreto.
La mitología

Izanagi e Izanami
Mala religión la que no tiene el librillo del maestrillo o alguna clase historia o saga. ¿Quién no conoce a Hércules el hijo de Júpiter –erróneamente llamado hijo del Zeus griego–? ¿A que os suena el Ragnarök nórdico o la destrucción de Sodoma y Gomorra del cristianismo? La mitología siempre ha sido un elemento de unión entre los fieles y que les instruye en los ritos a seguir. Les enseña qué desafía a los dioses y qué los aplaca.
Pero lo que a mí más interesante me resulta son los puntos comunes entre civilizaciones que no se han cruzado en la Historia como la antigua Grecia y el cristianismo. Ambos comparten el Diluvio Universal, encarnado por Noé en uno y por Deucalion por otros. O el mito de Orfeo y Eurídice griego que tiene puntos comunes con el rescate de la diosa japonesa Izanami y por parte de Izanagi.
¿A dónde quiero ir a parar? Pues que las diferentes religiones del mundo que crees pueden tener historias parecidas y ser esto motivo de conflicto entre ambos cultos.

El gran resumen es que tienes que trabajar mucho esta parte si planeas crear un mundo sólido y tan real como el nuestro.